La evaluación es un paso imprescindible antes de iniciar cualquier intervención o proceso terapéutico. Pero también se pueden realizar evaluaciones puntuales y concretas sobre algún aspecto que me esté preocupando, sin que esto implique necesariamente el comienzo de terapia. La evaluación siempre será individualizada y adaptada a las necesidades de cada persona, basándose en la aplicación de determinadas pruebas estandarizadas y en la observación clínica. Por otra parte, asociado a la evaluación se encuentra la elaboración de informes, en ellos generalmente se reflejan los resultados de una evaluación.